En muchos procesos de impresión y fabricación, el acetato ha sido tradicionalmente el material de referencia para obtener un troquelado limpio, estable y preciso. Sin embargo, su coste y manipulación pueden ser un reto para grandes producciones o para aplicaciones donde se requiere más flexibilidad.
Por eso, incorporamos una alternativa que ofrece el mismo comportamiento en el troquelado, pero con un coste más competitivo: el raso rasgable.
En este artículo explicamos qué aporta, por qué está ganando protagonismo y en qué aplicaciones está funcionando especialmente bien.
¿Qué es un raso rasgable?
Es una alternativa al acetato para aplicaciones que requieren un troquelado limpio y preciso.
Su principal ventaja es que reduce el coste del material sin renunciar al acabado ni al rendimiento.
Entre sus principales características destacan:
- Se separa con facilidad
- Mantiene un corte limpio
- Permite procesos rápidos y eficientes
Ventajas clave
✔ Troquelado limpio y preciso
✔ Coste más competitivo
Permite reducir el coste del material manteniendo el mismo nivel de calidad en el proceso de troquelado. Es especialmente interesante para grandes volúmenes de etiquetas o componentes técnicos.
✔ Rasgable: fácil de separar sin herramientas
El material puede rasgarse manualmente de forma controlada.
✔ Acabado premium
Acabado limpio y uniforme, apto para etiquetas de marca y aplicaciones visibles.
✔ Resistente
Es un soporte consistente pensado para soportar:
- Manipulación repetida
- Presión
- Fricción
Aplicaciones donde destaca
El raso rasgable está funcionando especialmente bien en:
✔ Alfombras y colchones
✔ Etiquetas de marca
✔ Cromos
✔ Elementos decoratives
Su combinación de coste, estabilidad y facilidad de manipulación lo convierte en una opción muy versátil para múltiples sectores.
¿Quieres testearlo en tu equipo?
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